Cultivar marihuana en un espacio pequeño puede ser un reto, pero con los métodos y técnicas adecuados, sin duda es posible. Tanto si te estás iniciando en el mundo del cultivo de cannabis como si ya llevas unas cuantas temporadas, los consejos de este artículo te ayudarán a aprovechar al máximo el espacio del que dispones.
Cultivar marihuana en espacios reducidos requiere prestar especial atención a los factores ambientales que influyen en el crecimiento de las plantas, como la temperatura, la humedad, la luz y la ventilación. También tendrás que asegurarte de que utilizas el equipo y los suministros adecuados para garantizar unos resultados óptimos. Este artículo tratará todos estos temas, además de ofrecerte consejos sobre cómo empezar si no estás familiarizado con el cultivo de cannabis.
Elementos necesarios para un pequeño cultivo
El primer paso para montar un pequeño cultivo de cannabis es reunir los elementos necesarios. Esto incluye la iluminación adecuada, recipientes, tierra, sistema de ventilación y soluciones nutritivas.
Iluminación
Para un espacio pequeño, las luces de sodio de alta presión de 250 vatios son suficientes para obtener un buen rendimiento. Quieres luz suficiente para producir cogollos, pero demasiado sol lo quemará todo. Además, ten en cuenta la altura de tu espacio de cultivo antes de elegir una luz. Para espacios con altura limitada, se recomiendan las variedades índicas y autoflorecientes, ya que estas plantas suelen ser más cortas e ideales para zonas más pequeñas.
Contenedores
Puedes comprar contenedores prefabricados o construir los tuyos propios, según tu espacio y presupuesto. Con los contenedores, presta atención al tamaño y al sistema de ventilación; quieres algo lo bastante grande como para albergar tus plantas y contener la tierra y los nutrientes, pero no demasiado grande como para que ocupe demasiado de tu pequeño espacio. En cuanto a la ventilación, busca recipientes con un orificio de salida para que escape el aire.
Tierra y nutrientes
En cuanto a la tierra, intenta utilizar algo fabricado específicamente para el cultivo de cannabis. También tendrás que suministrar a tus plantas los nutrientes adecuados; de nuevo, busca algo fabricado específicamente para la marihuana.
Plantar marihuana en espacios pequeños
Una vez que tengas todos los suministros necesarios, puedes empezar el proceso de plantación. Una forma de hacerlo es mediante la técnica del SOG o «Mar Verde». Este método consiste en plantar pequeños clones en grandes contenedores y proporcionarles suficiente luz y ventilación para que produzcan racimos de cogollos.
Al plantar, es importante prestar atención a la variedad de cannabis que estés utilizando. Para espacios pequeños, se suelen recomendar plantas con mayor dominancia índica y autoflorecientes.
El entrenamiento de tus plantas es otro paso del proceso. Para mantener tus plantas cortas y tupidas, utiliza la técnica del topping (en la que cortas el tallo principal, lo que fomenta el crecimiento lateral), y el entrenamiento de bajo estrés (en el que doblas los tallos para manipular su crecimiento).
Intracción y extracción
Cuando cultivas marihuana en un espacio reducido, suele bastar con la intracción pasiva. Para espacios pequeños, se recomiendan extractores de baja potencia de al menos 160 m³/h, 200 m³/h o 275 m³/h. Dependiendo de la altura de tu espacio, también tendrás que elegir el tipo de luz adecuado; para un espacio de 80×80, por ejemplo, es adecuada una luz de 400 vatios, mientras que para un espacio de 2 m de altura puede ser necesaria una luz de 600 vatios.
Otros consejos
Como ya se ha mencionado, al cultivar marihuana en un espacio pequeño, es importante prestar atención a la temperatura y la humedad. Asegúrate de mantener estos niveles en un nivel óptimo para conseguir resultados satisfactorios. Además, la extracción de aire es esencial en este tipo de cultivos: invertir en un buen sistema de extracción puede marcar la diferencia.
Por último, es importante tener en cuenta que, debido al espacio limitado, tus plantas de cannabis no podrán crecer tanto como en cultivos más grandes. Si es posible, se aconseja empezar con el método tradicional de cultivo de cannabis en interior antes de pasar al hidropónico; es un poco más difícil, pero también tiene un gran potencial de rendimientos gratificantes.
Conclusión
Con el equipo, los suministros y las técnicas adecuadas, cultivar marihuana en un espacio reducido es definitivamente posible. Si por alguna razón no tienes acceso a un gran espacio de cultivo, empieza por reunir los elementos necesarios y ensúciate las manos con algunas pequeñas plantas de cannabis. Los resultados hablarán por sí solos.

